“La wiphala es una pertenencia para los chicos y un símbolo de la escuela”

La Escuela 76 “Atahualpa Yupanqui” del partido de Merlo, en la zona oeste del conurbano, realiza desde hace varios años un arduo trabajo de visibilización de lo indígena en Buenos Aires. A través del proyecto “Dos abuelos galopan en mi sangre” recuperan la obra del artista argentino y aprenden sobre las culturas ancestrales y milenarias. “Esa sabiduría que caracteriza a los pueblos originarios, (la) mirada hacia la naturaleza y hacia la organización del hombre en sociedad tiene que volver a los niños” opinó la directora Mariel Cháves, generando el debate junto a Mariana, Karen y Cristina, maestras de la institución.

Escuchar entrevista: 1º Parte 24 MB2º Parte 20.8 MB

El cacique qom Clemente López de visita en la Escuela 76. (Foto: Mariel Chaves)

El cacique qom Clemente López de visita en la Escuela 76. (Foto: Mariel Chaves)

Sobre los inicios del colegio, Mariel contó en Agassaganup O Zobá: “La escuela tenía aproximadamente 13 años y no tenía nombre, y (fue) una de las propuestas que hicimos desde la comunidad educativa en el marco del Bicentenario. Ya venía trabajando con una impronta de lo gauchesco, los contenidos toman la latinoamericanidad y también nuestras raíces, la pertenencia de nuestra propia historia. Quienes somos, de dónde venimos y vivir con alegría y orgullo nuestra identidad argentina y latinoamericana”.

Cuando las docentes comenzaron a tratar el tema indígena “Se generó mucha expectativa. Los chicos dibujan los indios, le ponen una pluma en un toldito. Lo que hicimos fue tratar de acercarlos a comunidades con imágenes, relatos y material didáctico para que conozcan cual es la problemática en la actualidad. Clemente vino a hacer mucho aporte” dijo Cháves.

Clemente López, Cacique de la Comunidad Toba Daviaxaiqui de Derqui, en el partido de Pilar, se mostró muy interesado y conmovido cuando desde la Escuela 76 le contaron del proyecto. “Establecimos vínculos solidarios con la comunidad de Clemente, que ya podemos hablar de él como un hermano. Lo que nos une es un símbolo muy sagrado para ellos y para nosotros: la wiphala”.

Y FALTABA UNA, NOMÁS 

La wiphala, emblema de los pueblos andinos, forma parte de la institución desde hace ya varios años. La propuesta es que cada año las y los niños aprendan los colores y el significado. Ellos tienen sus primeros acercamientos a ésta desde el jardín de infantes. De esta manera, se logra que los alumnos la naturalicen desde temprana edad. “Tuvimos el acto del diez de junio, los nenes de primero estaban exaltadísimos, había entrado la bandera Argentina, la Bonaerense y empezaron a decir que faltaba una. Es una pertenencia para ellos, es un símbolo de la escuela y desconozco si habrá otra en el partido de Merlo que la utilice” manifestó Mariana con profundo orgullo por esta iniciativa.

“La primera vez que la presentamos (fue) un 20 de junio, la hizo Alejandra Coronel (mamá de un alumno). Clemente cuando la vio quedó tan admirado, decía ¿cuánto tiempo te llevó? Le había llevado toda la noche. Clemente le dijo: vos cosías y estaban todos nuestros ancestros alrededor cubriéndote y conduciendo tu máquina, tu costura, para que salga esto. Yo creo que es realmente así. Salieron las dos banderas, una anda paseando y la otra en la escuela. Clemente nos informa por donde anda, después lo socializamos en la escuela” rememoraron las docentes.

“Siempre hablamos con los chicos, los límites del patio, de la escuela, de la comunidad, son los límites de América Latina, donde esté la wiphala, ahí va a estar presente un pedacito de nuestra historia”.

Lo que se está dando en la Escuela Atahualpa Yupanqui es un caso emblemático en la zona. Paulatinamente, algunos docentes del lugar han comenzado a trabajar con “la otra historia”, la que no se ha querido contar, pero que siempre ha estado presente. Mariel reflexionó: “Empezó primero como un trabajo muy aislado de cada maestrito con su librito en el aula y después se llevó al patio, y una vez que se socializa, la comunidad empieza a despertar otras preguntas. Después están las iniciativas personales de los equipos directivos o docentes en escuelas democráticas donde se trata de que la palabra y las miradas de los maestros sean escuchadas y se le de participación”.

LATINOAMÉRICA UNIDA EN EL AULA 

La Escuela Atahualpa Yupanqui se  encuentra ubicada en un barrio donde confluyen familias de distintas procedencias. “Tenemos que partir que en nuestra escuela tenemos una diversidad de familias que vienen de distintos puntos de Latinoamérica, paraguayas, bolivianas, peruanas. No es tan difícil empezar a trabajar con los nenes cuando la experiencia está directamente entre sus compañeros. Quizás en otro tiempo era más difícil trabajarlo, porque se sentían discriminados o marginados. El poder compartirlo y que puedan conocer lo que ellos traen de su cultura es maravilloso” declaró Mariana, docente de cuarto grado.

Luego a título personal, la maestra recordó: “Tuve una alumna de primer grado, se acerca muy tímidamente, yo entendí que quería ir al baño y en realidad me estaba saludando en guaraní. Era una nena recién llegada de Paraguay. Esa familia nos enseñó a saludar, su hermano Benicio, muy conocido en la escuela, ha estado en el patio hablándonos en su idioma, valorando sus costumbres, sus tradiciones, contándonos de su tierra, sin vergüenza alguna”.

“Cada vez que podemos (hacemos) presentes a los pueblos originarios, su cosmovisión o sabiduría. Esa cultura, solidaridad, una mirada hacia la naturaleza y hacia el hombre en sociedad, debe ser transmitida. Tratamos de tomar algo de la organización comunitaria que tienen como valor para los chicos. En algún momento va a haber un clic en la sociedad. Nuestra historia está marcada de mucho individualismo y no nos lleva a nada. Todo camino siempre es comunitario” declaró Mariel.

UN OFRENDA MUY ESPECIAL 

Cada 20 de junio, las y los alumnos de cuarto grado de todos los colegios realizan la promesa a la bandera. En la Escuela 76 también se celebra, pero con una propuesta muy interesante: los niños no solo juran con la bandera Argentina, sino también con la wiphala. Al respecto Mariel Cháves contó: “Desde el 2008 hicimos una reformulación, no dejamos para nada de lado las preguntas que tiene la fórmula original, la desglosamos en más preguntas relacionadas con la historia de nuestra patria. Hay una promesa de ellos como ciudadanos comprometiéndose con los pueblos originarios. Esa se hace con la wiphala y la toma Clemente”.

“Una de las ideas innovadoras fue sumar padrinos, que cada nene pudiera elegir qué persona los quiere acompañar y comprometerse junto con ellos como adultos en este camino de conocer y respetar la diversidad cultural” manifestaron con alegría las maestras.

Julieta, alumna de cuarto grado, esperó con mucha ansiedad e ilusión este día. Ella contó tímidamente que eligió a su tía Laura, quien se puso muy contenta cuando le propuso ser su madrina. Esta alumna, proveniente de una institución educativa donde nunca había escuchado sobre los pueblos originarios, expresó con mucho gusto el aprender sobre este tema en su escuela.

Luego de una extensa y enriquecedora charla, las docentes dijeron sentirse “Honrados de estar acá. Felicitamos a estos jóvenes que tienen tantas iniciativas y que están organizados para socializar y difundir todas las actividades que hay a nivel pedagógico o desde experiencias educativas justamente en este sentido, para retomar y darle un espacio a los pueblos originarios”.


Agassaganup O Zobá (La luna los hará arrepentir)
Los lunes de 21 a 22 hs, por FM Fribuay 90.7 o en http://www.fmfribuay.org.ar
Programa de pueblos originarios, producido en el Partido de La Matanza, territorio ancestral del Cacique Querandí Telomián Condié.
Facebook: Agassaganup O Zobá
Twitter: Agassaganup_
Blog: agassaganup.wordpress.com

Anuncios