“La alegría siempre tiene que estar presente”

Enrique Samar, ex docente y Director de la Escuela 23 Distrito Escolar 11 de Flores Sur, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, plasmó en su reciente publicación ¡Wiphay! sus dieciséis años de labor incansable para lograr la implementación y puesta en acción de la interculturalidad dentro del ámbito educativo, fomentando el encuentro con el “otro” distinto, pero a la vez tan igual. Este director “rebelde”, que propuso trabajar junto al barrio, las y los vecinos, sus organizaciones y con las mamás y papás del alumnado, logró, a partir del Ajedrez, que todos, absolutamente todos los chicos y chicas, se sintieran, quizás por vez primera, incluídos, siendo parte de algo en común.

101_0274.jpgmid

Fueron cinco las y los integrantes de la mesa de presentación del libro, realizada en las instalaciones de la UTE (Unión de Trabajadores de la Educación), que empezó pasadas las siete de la tarde y se extendió hasta las nueve de la noche. El auditorio estuvo colmado, donde la música también se hizo presente con las cañas de Ayllu Sartañani, banda de sikuris que ha trabajado codo a codo junto a la Escuela 23 D.E. 11.

Antes de la exposición de cada invitado/a, Enrique explicó: “Elegí ese título porque las chicas de la 23, los maestros que pasaron, son los que de alguna forma escribieron estas páginas del libro ¡Wiphay! Esa fue mi idea al elegir este título, tratar de expresar que fue un trabajo compartido entre todos”.

Florencia Brescia, Licenciada, docente universitaria y profesora de comunicación en la Universidad de Buenos Aires (UBA) relató que basó su tesis para obtener el título universitario, en los trabajos de Enrique dentro de la Escuela 23. “Enrique tiene coherencia entre sus ideas y actos. ¡Wiphay! sintetiza un proyecto único y pionero, lamentablemente”. Florencia y Enrique se conocen hace más de diez años, teniendo la oportunidad de compartir experiencias enriquecedoras, sobre todo para la licenciada: “Entendí con su ejemplo que la educación es un acto político, es militancia, es una herramienta para la transformación”.

La comunicadora hizo especial referencia de la presencia de Enrique Samar junto a las y los docentes en el Contrafestejo cada 12 de octubre, con sus guardapolvos blancos, resaltando “la presencia de la Escuela Pública” apoyando estas jornadas, siendo una institución que históricamente transmitió “un sentido contrario de esa fecha”.

Liliana Pintos, Directora de la Escuela Bartolina Sisa desde el 2009 al 2014, fue parte de la jornada del 7 de abril y del prólogo del libro, donde se refiere al director como un “provocador insaciable”. “Para mi Enrique es un maestro con mayúsculas. Gracias a él descubrí que el 21 de junio es feriado para nosotros (se celebra el año nuevo de los pueblos originarios). Él caminó con muchos contratiempos, pero también con mucha hermandad. Siempre me pregunto qué habrán sentido los chicos de la 23 cuando saludaban en su idioma, para que nadie pensara que acá no se habla así”.

En Samar, según Liliana, “encontramos un director raro, que hacía participar a los chicos con sus costumbres y convocaba a los papás, no los quería afuera de la Escuela 23”, la que Liliana consideró y deseó que fuera una “escuela faro” donde mirarse y dejarse guiar. Sobre ¡Wiphay! opinó que es un “profundo y ambicioso proyecto”.

Por su parte, el Licenciado Gabriel Brener, Subsecretario de Equidad y Calidad, reivindicó la tarea de inclusión y acercamiento que logró la Escuela 23 D.E 11 a través de la enseñanza del ajedrez: “El ajedrez permitió que, quienes no fueron “convidados” de participar en la escuela sarmientina, se sintieran parte, enseñándoles a pensar, un acto totalmente contracultural” para los tiempos de hoy.

Gabriel remarcó la labor de Enrique en una posición totalmente opuesta a la amnesia, es decir que, gracias a él y su equipo de trabajo, lograron que quienes compartieran el día a día o quizás simplemente una jornada educativa anual, aprendieran a estar “siempre atentos y alertas”. “Enrique fue un director que le permitió a los pibes hablar, ser quien son, trabajando por una sociedad más hermanada, siempre con derecho a ser diferente”.

Finalmente, el profesor Eduardo López de UTE – CTERA (Confederación de Trabajadores de la Educación), habló de la “educación como un espacio de disputa, donde no se puede ser neutral. En épocas pasadas los docentes perseguidos eran buenos maestros, que tenían sentido pedagógico. Lo peligroso es lo que hace Enrique, enseñar con el otro, buscando el mismo derecho a ser diferentes, y este libro es como agua de manantial para lograrlo”.

EN PRIMERA PERSONA

Luego fue el momento de Enrique de poder poner en palabras los sentimientos que afloraban con cada palabra y gesto de las y los presentes: “Antes de empezar tengo la necesidad de decirles que siento una enorme emoción. Quiero agradecer primero a la UTE por abrirnos las puertas y hacerme sentir como en mi casa, agradecerles a los compañeros/as que están acá. Por ahí también está Emiliano, mi hijo mayor”.

Enrique comenzó contando un hecho trascendental que cambió su vida para siempre: “En el año ’76 me sacaron un pulmón, en esa época era toda una aventura. Estando en la mesa de operaciones pensé si salgo de esta me voy a dedicar a la política. No lo pensé con esas palabras, lo pensé con la palabra que se usaba y se usa, que me iba a dedicar a la militancia, en el sentido de hacer política el resto de mi vida. Creo que si lo hice, porque en distintas formas y a través de distintas prácticas, la política siempre estuvo presente, en el sentido de seguir soñando con una sociedad mejor, diferente, donde no se premie el individualismo y egoísmo, sin explotación. Esos sueños los recordé con más fuerza ahora”.

Luego Samar se mostró apenado por no haber descubierto antes el valor de la diversidad de los idiomas originarios: “¿Cómo no se me ocurrió a mi? Era una pregunta fundamental la de los idiomas. En ese entonces recorrí las escuelas y descubrí que en la nuestra había más de veinte familias que hablaban quechua, más de veinte en aymara y otras veintipico que hablaban guaraní. A partir de ahí me di cuenta que algo tenía que hacer. Así fue que finalmente tuvimos un taller de guaraní en la escuela, con una profesora, fuera del horario escolar, sumado a que los empecé a saludar y felicitar en distintos idiomas, por distintos motivos, porque salían abrazados de la escuela”.

“Yo creo que el hablar con los chicos acerca de la importancia de sentarse en círculo, ya que todos somos importantes, que la wiphala esté en la dirección de la escuela. En alguna oportunidad pusimos la bandera mapuche enfrente de la escuela. Fue una práctica que atravesó a las profesoras de plástica, tecnología, maestras de primero y segundo ciclo, a toda la escuela”. Otro de los hitos dentro del ámbito educativo, impulsado por Enrique, fue llevar adelante la ceremonia del Inti Raymi (año nuevo andino): “Realizarla en el patio de la escuela, en la plaza o en el Parque Avellaneda, creo que los chicos que pasaron por la 23 no se lo van a olvidar nunca”, reflexionó Enrique.

Samar aconsejó que “hay que apuntar en las escuelas a que esté presente la alegría, siempre. Hay cuestiones que no pueden faltar, el trabajo en conjunto, en equipo, escuchar a los chicos, trabajar codo a codo y no en forma individual. La necesidad de hermanarnos, con las escuelas vecinas, con las instituciones del barrio, de ser desobedientes, que no tiene que ver con hacer lo que se quiere, sin límites, sino que hay que felicitar a los chicos que preguntan por qué o que dicen que no están de acuerdo con algo. A los maestros, directores, que preguntan por qué las cosas no se hacen de una manera y a los supervisores que se plantan frente a los funcionarios políticos que dicen que lo que están haciendo es un disparate. Hay un camino por recorrer para desterrar la obediencia debida en las escuelas”.

Una vez más, Enrique Samar dio una clase magistral, de cómo se puede revolucionar, no solamente dentro del ámbito educativo, sino desde cada lugar o rol que uno/a tenga en la sociedad, rompiendo con las pautas establecidas, sacándose los prejuicios y estereotipos que se imponen desde pequeños y acercarse, encontrarse con ese otro/a que existe, y que nos permite ser, aquí y ahora. ¡Wiphay!


Agassaganup O Zobá (“La luna los hará arrepentir” en idioma querandí, una de las lenguas originarias del Río de la Plata)
Noticias de la Buenos Aires Indígena, desde el Partido de La Matanza, territorio ancestral del Cacique Telomián Condié.
Escuchanos los martes de 19 a 20 hs, por FM Fribuay 90.7 o en http://www.fmfribuay.org.ar
Información Municipio por Municipio en nuestro blog: agassaganup.wordpress.com
Facebook: Agassaganup O Zobá | Twitter: Agassaganup_

101_0276.jpgmid
101_0279.jpgmid
101_0280.jpgmid
101_0288.jpgmid101_0290.jpgmid101_0294.jpgmid101_0301.jpgmid101_0310.jpgmid101_0311.jpgmid

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s